Movimiento natural · Iniciación · 5 min de lectura
Colgarse antes de hacer dominadas: el principio progresivo del movimiento natural
Nadie se debilita de un día para otro, y nadie recupera su capacidad en tres semanas. Los niños no empiezan haciendo dominadas: empiezan colgándose. Esa es la lección.
Publicado el 29 de octubre de 2026 · Actualizado el 20 de octubre de 2026 · Entrenamiento Natural

Nadie nace sabiendo moverse con soltura, ni se convierte en un buen «movedor» al cumplir dieciocho años. Aprender a moverse y adaptarse es un proceso lento. Y, como recuerda Erwan Le Corre, fundador de MovNat, no se puede acelerar sin pagar un precio.
Perder capacidad también es progresivo
Tampoco nadie se vuelve rígido o débil de la noche a la mañana. Ocurre poco a poco, durante meses, años o décadas, sobre todo por no usar el cuerpo o por usarlo mal. Buscar comodidad constante acaba, curiosamente, en estar incómodo constantemente.
La buena noticia: lo que se perdió poco a poco se puede recuperar poco a poco.
El error de quien quiere recuperar todo de golpe
Muchas personas que han descuidado su cuerpo durante años deciden un día «ponerse en forma»… y pasan de no hacer nada a machacarse. Intentan deshacer en unas semanas lo que se construyó en décadas.
El resultado habitual del «sin dolor no hay ganancia» es mucho dolor y poca ganancia: lesiones, menos movilidad y abandono.
El camino sensato es otro: al principio, más calidad y más frecuencia, no más cantidad ni más intensidad.
La adaptación necesita tiempo
El cuerpo se adapta, pero a su ritmo. Saberlo es una ventaja: en lugar de forzar, puedes dosificar el estímulo para que la adaptación sea buena y para evitar lesiones.
La transformación no es un acontecimiento, sino una sucesión de esfuerzos hechos con atención.
Lo que nos enseñan los niños
¿Un niño empieza haciendo dominadas? No:
- Primero se cuelga. A menudo, cada vez más rato y de muchas formas.
- Luego se balancea.
- Después trepa, ayudándose de las piernas.
- Y, al final, tira de sí mismo hacia arriba.
Así gana fuerza de agarre, fuerza en la parte superior del cuerpo y coordinación. La dominada es solo una de muchas formas de trepar, no la meta final.
Muchos adultos tienen, en proporción, menos fuerza que un niño. Antes de mejorar una capacidad, hay que recuperar la que se perdió.
| Antes de… | Primero… |
|---|---|
| Hacer dominadas | Colgarte y balancearte |
| Correr | Caminar bien |
| Caminar con soltura | Gatear y moverte en el suelo |
| Saltar alto | Aterrizar con control |
Si respetas este orden desde el principio, no necesitarás «regresiones»: empiezas desde una base sólida y subes la dificultad poco a poco.
Tres formas de progresar
Además de elegir bien los movimientos, hay que dosificar la práctica:
- Volumen: más repeticiones o más tiempo con un movimiento.
- Intensidad: más velocidad, más carga, más altura o distancia.
- Complejidad: cambiar el entorno; por ejemplo, correr en terreno irregular en vez de en una pista lisa.
Sea cual sea la variable, la progresión tiene que estar bien pensada. Si no se respeta, se pierden la eficiencia, la atención y la seguridad.
Una buena señal de que la dosis es correcta: tu movimiento sigue siendo eficiente. Si la técnica se rompe, has subido demasiado rápido.
Constancia y progresión
Ser constante no garantiza progresar. Pero no hay progreso sin constancia. Mucha gente cree haberlo «probado todo» sin éxito, cuando en realidad lo que faltó fue un compromiso sostenido con la progresión.
El punto justo
La práctica no debería ser ni demasiado fácil ni demasiado difícil. Tu zona de comodidad solo crece si la desafías, así que desafíala a menudo para ampliarla poco a poco.
Cada día puedes encogerte un poco más o mejorar un poco más. Tú eliges.
Para empezar esta semana
- Cuélgate de una barra o una rama varias veces al día, unos segundos, con los pies apoyados si lo necesitas.
- Cuando te resulte cómodo, añade tiempo; luego, pequeños balanceos.
- Anota cómo te sientes. Si al día siguiente notas molestias, baja la dosis.
En el LAB, cada alumno avanza con progresiones adaptadas a su punto de partida, para que el cuerpo tenga tiempo de adaptarse.
Artículo basado en las ideas de Erwan Le Corre sobre el principio progresivo, publicadas en el diario de MovNat y desarrolladas en su libro The Practice of Natural Movement.
“La transformación no es un acontecimiento, sino una sucesión de esfuerzos hechos con atención.”
Para llevarte de este artículo
En pocas palabras
- 01Lo que se pierde poco a poco se recupera poco a poco: al principio, calidad y frecuencia antes que cantidad.
- 02Cuélgate antes de balancearte y balancéate antes de hacer dominadas; gatea antes de caminar y camina antes de correr.
- 03Progresa en volumen, intensidad o complejidad solo mientras tu movimiento siga siendo eficiente.
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